por Lynnsinhill

Amamantar niños y novelas

Trasnocho para amamantar. También tendré que reaprender a amamantar mi novela con palabras e ideas.

Mi mente y el ordenador agarrados gracias a una suerte de pezón imaginario con el que me succiona la prosa. Así, poco a poco y con paciencia, nutriendo y engordando el final de la historia que parí hace dos años. Soy lenta, lenta..., con una gestación de elefantes cuando en vez de construir con el playmobil uterino recurro al mental e hilvano mi manuscrito.
Por ahora carezco de recogimiento y silencio, de modo que mi mente sólo se atreve con los "posts". Tiene miedo al truncamiento, a que se rompa la cobertura en medio de una maravillosa conversación con la inspiración. Y todo a causa de un lloro o un estómago que reclama su dosis, como un yonqui de mí..., así es mi niño.

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