por Lynnsinhill

Abril es como la portada de Suave es la noche


Ya estoy metida en el fragor de mi segunda novela. Es fantástico teclear y sentir que tus dedos rezuman prosa en vez de sangre. 

La primavera ondea en los árboles y no he sido digna, siquiera, de comentar los estrabismos literarios de doña Julita Navarro y su "Dime quién soy". La marranada de la entrada bloguzz anterior quedó para vestir santos, pero no importa porque el verbo anida en mí y dentro de poco los retoños echarán a volar.

Por ahí pulula una novela de una tal Pola Oloixarac. El gremio de críticos anda medio enamoriscado de ella y a mí me sube la curiosity que sólo lograré aplacar tras hacerme con un ejemplar. Parece que su prosa tiende a la obra maestra y quizás, con el tiempo, la señorita Pola "maquee" los estantes de las bibliotecas de muchos resabidillos porque parece indispensable. El señor Dostoievski me la he pedido de vecina, yo le he dicho que no me apremie a ver si le voy a soltar una Lucía Echevarría o una Maruja Torres de prosa indigesta y trillada. Ahí sentirá el dolor de una mala vecindad y acabarán en el juzgado los tres después de haberse comido a demandas. 


Ando feliz como mi perro a la hora de comer. Abril desgaja sorpresas...