por Lynnsinhill

Lo que he sido y seguiré siendo



Es que hace más de un mes que no escribo y Jack London espera tendido en mi cama. Tiene los ojos idos, idos muy lejos, como estrellas que brillan en el firmamento pero hace siglos que murieron.

London está tendido, amarrado en el puerto de mi cama, con una pipa moliendo con sus humos la pureza del aire de mi habitación... Sus ojos no tienen noche, en ellos es de día siempre. Se acaba de librar de la camisa de fuerza de su prisión de San Quintín y empieza a desperezar sus músculos que se hinchan como velas. La sonrisa ara su piel y empiezan a brotar dientes en cuanto me ve. No viene a contarme marranadas este London, sino que quiere relatarme cosas sabias.


Ayer nos quedó pendiente una de sus reencarnaciones: me dijo que había sido un loco ermitaño de Egipto, un niño colono camino de una próspera California, además de un parisiense tonto por los duelos antes del alba. Nos ha quedado en la lengua una vida sin contar.

Me pongo el pijama y él empieza a relatar las cien mil vidas que precedieron al Gran Jack London.

Sonrío como una boba, antes también sonreí así a Jack Kerouac, y a Maupassant, también a Dostoievski o a Tolstoi. Por no hablar de Huxley, Emile Zola o Fitzgerald. Antes de ellos estuvieron Michael Ende, José Luis Olazoila... Es cierto, debo reconocerlo, soy una cualquiera y, muchas veces, una cualquiera lesbiana.

3 comentarios:

Toni.Rico dijo...

Eiii senyora Ana Durán, quant de temps, eh? A què no m'equivoque? En fi, espere i supose que tot et va bé, no? Estàs a Novelda vivint encara? Jo corro per Girona i ja veus, com diuen per aquí dalt "anem fent". En fi, records i besets.

El Buen Salvaje dijo...

Lynn, cada vez que te leo me entra complejo... ¿cuántos clásicos de la literatura (contemporánea o no) has leído?

Mira que yo leo mucho pero nunca me ha llamado Zola, ni Kerouac, ni London.

Yo soy más de Eduardo Mendoza, JL Martín Vigil, Tolkien, Paul Auster y el inmortal Delibes. Si acaso llego a veces a Machado, mendigando un poco de sensibilidad.

No dejes de sorprenderme.

Saludos salvajes.

Lynnsinhill dijo...

Bueno, Buen Salvaje, es divertido hacer turismo literario por todos estos autores. Ahora estoy con Dickens, y pasado con Víctor Hugo, a ver qué me enseñan los maestros... Por cierto ¿me permites una recomendación? ¿Has leído Crimen y castigo? Si no lo has hecho creo que la visita te encantaría.

Por cierto, de Paul Auster sólo he leído Brooklyn follies y creo que es de de lo peor de su cosecha. Tengo por ahí El palacio de la luna. A ver si tengo una cita como debe con su prosa.

Saludos,

Lynn