por Lynnsinhill

La verdadera historia de...


Era tarde cuando K. llegó al castillo y saludó a la concurrencia que engullía cervezas. Los ojos apenas se desatoraron de la partida de cartas que se jugaba y K. presintió la mala educación.

Pidió su cena a una camarera de pechos con dimensiones de Kilimanjaro, cuyas cimas, adivinó K., no estaban nevadas, pero sí preparadas para la tarea de robustecer a algún bebé que aguardaba en casa al regreso de la madre.


Pero K. no estaba para escaladas, así que no le prestó mucha atención. Sólo quería su bendita comida, para apaciguar a un rugiente estómago. Tenía sueño y se le caían los párpados, pronto se le desprecintaron y captó las nieblas londinenses del plato que le traían.


Se dejó mecer por los aromas, comió, y desparramó sus carnes dormidas sobre la hiriente madera. Llevaba días viajando y el frío del exterior le había desintegrado las grasas.


Necesitaba dormir, dormir... Pronto despertó en medio de una novela de Kafka.
Se maldijo a sí mismo por haberse dejado atrapar de esa manera tan tonta por el escritor.

Enseguida retiró su cabeza, pesada como un lingote de la Reserva Federal de EE.UU., de su abrigo-almohada. De nuevo Kafka mandaba como un Hitler o Franco sobre su vida.

No había nada que hacer, sólo cruzar los dedos y orar porque aquello no fuera "El proceso", ni....

Los rezos no llegaron a los oídos de Dios o del Escritor:

Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa (el antiguo K.) se despertó convertido en un monstruoso insecto...

3 comentarios:

Salvador dijo...

Kaka, dice, mi angustia va en todas direcciones, luego el jòven llamado cuervo es la conciencia de Kafka tamura en un libro de Murakami, entonces yo la invito a ver las ilusraciones del jòven llamado cuervo, por ahì escondido està el peqeño Kafka,

Aída Ríos dijo...

Hola!
he visto tu comentario. Si todavía estás interesada, escríbeme a imi_xunai@hotmail.com
si tienes algún cuento que quieras enseñarme, adelante, a ver si podemos hacer algo bonito.
un saludo

aída

El Buen Salvaje dijo...

Joer, ultimamente estáis todos pensando mucho...

Acabo de leer un cuento muy bueno en el blog de la Milonga Sureña llamado "el amante perpetuo", que te recomiendo (por cierto, que me sigue fascinando su foto de las piernas de piano, hasta límites inmorales).

Y mi hermano también está muy profundo ultimamente...

¿Que os pasa?

Saludos salvajes.