por Lynnsinhill

Resurrección




A los muertos, a veces, se les puede sacar de sus tumbas. Y no tienen por qué quedar con ese rostro pantanoso, luciendo los restos de una comilona de gusanos..., y es que pueden quedar bellos, vivos, charlatanes y de verbo vigoroso... como le pasará a este blog.

Ya lo estoy viendo: La edad kafkiana de Lynn se sacude de su manto de tierra, procedente de un yacimiento de nicho aparcado en un panteón, está algo sucia, ya sé, las palabras no se mueven con demasiada soltura. Pueden llegar a parecer un mazapán pasado, de las navidades pasadas... Pero huele más o menos bien, y el sabor promete ser kafkiano...

Cómo echaba de menos a este muerto. Que lo echara de menos constituye, ya de por sí, un motivo de resurrección.

Anda, Lázaro, vamos a andar ya, pues hay que espantar a las varices...
Ya sabes, las carreteras por donde transita el sedentarismo o unos cuantos embarazos pasados por la barriga.

2 comentarios:

El Buen Salvaje dijo...

Eeeh, Lynn

Creí que habías restringido el acceso a tu blog y no sabía como contactar contigo para que me dieras la llave...

"Bienhallada" de nuevo.

Saludos salvajes.

Lynnsinhill dijo...

He regresado, me he permitido un par de tumbos por el mundo y ya estoy aquí, más kafkiana que nunca y con ganas de resucitar todo esto.

Qué maravilla encontrarte nada más llegar.

Saludos kafkianos