por Lynnsinhill

Toda mi vida he sido un...


Si tuviera que contestar a la trascendental pregunta de mis razones para esto; para escribir, diría:


Que de otra manera no puedo existir, que de la otra, sin escribir, sólo existe mi cuerpo, y que mi mente se contrae bajo el andamio de piel y huesos.


Que si no lo hago, la mente se rebela y empieza a segregar venenos, los de la mala conciencia. Que desde que tenía los mínimos dígitos navegando sobre la tarta de cumpleaños, he tenido esto ahondando y perforando el organismo en busca del petróleo de mi "talento".


Que Toda mi vida he sido un detective fue mi primer proyecto de letras cuando todavía los seis años se atrincheraban como duendes en mi sonrisa, que desde entonces lo he sido, que podría haber subtitulado Toda mi vida he sido un escritor, que da igual que lo consigas o que no, pero que el intento y este dulce preámbulo, las puertas del templo al que se quiere entrar, son una mágica contemplación cuando sabes que, algún día, estarás dentro.

7 comentarios:

Carmen Fernández Etreros dijo...

Hola Lynn:

Me ha gustado el post. Eres un buen detective. Gracias por participar en 'Nosotras que tenemos un blog' con tus comentarios. Es toda una experiencia tener un blog. Un abrazo

Félix dijo...

Me encanta la expresión "dulce preámbulo". Aunque no sepas hacia dónde va tu novela, poner una palabra detrás de otra es un ejercicio tan placentero, tan excitante por su insensatez y su incertidumbre.

Toda nuestra vida hemos sido algo que los demás no veían.

Félix dijo...

No hay otro remedio que seguir escribiendo.

tootels dijo...

te tengo olvidá niña.. nchs! besines ráoidos!!

tootels dijo...

rápidos.. rápidos..

Lynnsinhill dijo...

Gracias a ti, Carmen, por hablarme de su existencia y acordarte de este espacio.

Bueno, Félix, yo ya he llegado a la meta de la mía, y ahora disfruto sabiendo que es mi primera novela. Nunca habrá ninguna como ella, aunque lo consiga.

No me tienes nada olvidá, Tootels, sé que estás conmigo en cada recoveco de las letras.

Saludos a todos y gracias por venir

Groucho dijo...

¡Señorita Lynn! ¿Dónde se había metido? La he buscado en los lugares más inverosímiles (mi alcoba, por ejemplo), pero no ha habido forma de hallarla. Aunque ahora que caigo, el desaparecido era yo... ¡qué cosas!

Me alegro de verla de nuevo, aunque no la vea. Usted ya me entiende, aunque debería explicarme cómo lo logra. Le deseo toda la fortuna del mundo, menos un rinconcito para mí.