por Lynnsinhill

Los días inmigrantes



He tenido dos meses y medio de un no se qué de alma familiar, todo en casa, recogido, con perros, y sobrinos que despiertan al segundo año de su vida.

Pero hoy trasnocho con los días inmigrantes, casa por donde bosteza la soledad, y los perros son los únicos que se quedan a falta de una muerte que no visita cuerpos sanos.

Mi novela anda hinchándose como un globo, de esos que le dije a mi Noah que en cuanto se pinchan se piran al país de los globos. Ya ando por la ciento cuarenta y tantas, trapicheando ideas con mi no moleskine, y mi Toshiba guapetón de menos de un año.

Pero en cuanto anochece, soy una recelosa de las estrellas y guardo todo bajo colchas inútiles, de niña que ya ha crecido, para que nadie venga a robar mi C.S.B pues el vestido que lleva (mi bebé Toshiba) puede que alguien quiere levantárselo para verle sus bellas piernas.

Qué rareza la propiedad de la mente!!

Poco más, otra vez los aviones vienen a robar todo un continente de mi alma.