por Lynnsinhill

ESTE COCHE NO ESTÁ ABANDONADO

Este blog no está abandonado, tiene una dueña que todas las noches sueña que lo llena hasta arriba como una copa de champaña

Pero estoy de vacaciones, no tengo internet, y me dedico a lo que todos: "Terminar y revisar mi libro".

Además de leer Fiesta y descubrir que la prosa de Hemingway, como dijo aquel jurado en un Gran Premio literario, es subterránea.

El periodismo mató al poeta.

Ya volveré, gracias por veranear y seguir viniendo a saludar.

El sol y el niño


-Yo no he inventado el calor. Es el maldito traje que me viene demasiado largo y lo tengo que arrastrar por la faz de la tierra, como una novia con una cola apabullante.

El que habla, agitando sus mofletes incendiados, es el sol. Bajo él pasean unos cuantos incordiados con el volumen del "vestidito" de dama casta, a punto se poner su vientre al servicio de la reproducción, que luce el rechoncho de las alturas.

-¿Dónde está el niño que me prometieron? Dijeron que me ayudaría a levantar todo esto -dice, juntando y desjuntando sus labios ardientes.

-Ay, el pobre murió hace tiempo, nada más tocarte se desintegró porque todos sus átomos se alteraron. Fue como si una bandada de pájaros rompiera a volar, pero era él quien se rompía en miles de pedazos -replicó alguien que se untaba de arriba abajo con un espeso repelente de sol.

El sol y el untado se miraron intensamente. Una lágrima se pavoneó en uno de sus ojos solares, y cayó de la misma forma en que cae un puñal, pues al segundo el sol se apagó y, por lo tanto, murió.