por Lynnsinhill

EL TELESCOPIO VACÍO


Hacía un calor tan imperioso que no se podía encerrar afuera. Las axilas flojeaban con unos manantiales ininterrumpidos, y el señor Tolstoi odiaba con una ferviente convicción sus barbas blancas y ralas, que tapiaban su piel a la brisa y la dejaban ahí, engullendo su propio sudor.

Aún así, el señor Tolstoi se negó a rasurar. Afeitarse la barba habría sido el primer atentado ecológico, una tala abominable que sus admiradores y su propia mujer habrían catalogado de afán especulativo por parte de algún alcalde.

Así que León siguió meditabundo extendido como una toalla bajo la sombra de un par de pinos.

Don Tolstoi no hacía nada, al menos nada visible, porque por dentro (en su mente) se oían los golpes y el martilleo de una gran obra en construcción.

Pero el escritor estaba triste:

-Ya he escrito "Ana Karenina", "Guerra y paz". Soy un buen escritor, me reconocen. Mi mujer me ama, y yo a ella. Tengo hijos, muchos, todos sanos, me adoran y les adoro.

Las manos se fueron a la barba para mesarla. La exorbitante barba se descompuso de placer ante las caricias del amo.

-¿Y ahora qué?

Tolstoi escudriñó el horizonte. Los ojos se tensaron, se arrugaron, y la mirada telescópica asomó por las rendijas de la córnea:

-No hay nada en el horizonte. Todos mis objetivos cumplidos. Me temo que, se supone, debo de ser feliz...

El escritor se levantó. (En ese momento hubiera estado bien inmortalizarle en una estatua, con esa mirada más tolstoica que nunca, enmarañada en esos pensamientos que cortejaban su razón )

Esa misma noche don Tolstoi, el escritor octogenario, preparó su fuga. La barba rala comenzó a agitarse con la emoción de un veintañero. Los malditos objetivos cumplidos le hacían daño al corazón, y él necesitaba de nuevo el anonimato y el todo por demostrar.

Lo encontraron a un par de kilómetros más allá de su finca:

-Don Tolstoi, ¿qué pide usted para su próxima vida?

Tras la respuesta del León balbuceante:

-Sí, le prometemos que hasta los cien años tendrá usted objetivos, muchos sin cumplir, y hasta entonces, usted no será completamente feliz.

8 comentarios:

Persio dijo...

¿seremos felices quienes veamos los resultados o quienes ejecutemos el plan?
saludos!

Denissa dijo...

Hola Lynn!!

Qué alegría recibir tu visita!! de verdad!! lo cierto es que llevo una temporada un poco rara, casi sin escribir, divagando, probando blogs... no sé, extraña. Me alegro del reencuentro.

Por cierto, dicen que la felicidad no está en alcanzar la meta, sino en recorrer el camino. De lo contrario ¿en qué ocupar la mente para que no desvaríe?

Besos y gracias.

El Buen Salvaje dijo...

Siempre me he imaginado el cielo como un sitio por construir, en el que todos aportan continuamente ideas geniales y llevarlas a cabo de manera magistral para llegar a un resultado perfecto.

Pero, al final, siempre tropezamos con la misma piedra: alcanzar los objetivos que van en tu propio beneficio es sencillo, pero no es lo que hay que hcer para sentirse satisfecho, sino buscar el beneficio de los otros.

Y ese objetivo (buscar la felicidad de los demás), ESE SI QUE NO SE ACABA NUNCA.

Saludos salvajes.

An dijo...

Quizas para el la felicidad sea tener obgetivos, un saludo y un bico

tootels dijo...

el dia que no tenga nada que hacer... mmm supongo que no estaré para nadie... es lo bueno . se hace camino al andar y eso es lo mejor de vivir.. se puede extrapolar a todos los aspectos de la vida..
SALUUUUDOOOOS
NUNCA MAIS

Lynnsinhill dijo...

Yo me quedo con quienes ejecutemos, Persio, y tú?

Hola, Denisa, creo que en Wordpress te irá muy bien, a ver si es posible pasarlo todo al nuevo blog... Saludos, y seguimos.

Uff, esa tarea me abruma, nunca llegaremos -como decía el gran leoncio, Buen Salvaje.

Desde luego, An, todo es "según". Muchos saludos.

Tootels, no intentarlo o haberlo conseguido demasiado pronto quizás sean dos formas de infelicidad, no sé.

Groucho dijo...

Yo a mi próxima vida sólo le pido que exista.

Anónimo dijo...

Quiero agregar una cosa, entrada plagiada por todo el morro en:

http://flomenbaum.blogspot.com/2007/06/el-telescopio-vacio.html