por Lynnsinhill

LA PREPARACIÓN VITAL XIV


Nadie les miró sorprendido por la gesta que acababan de realizar.

Cantar y bailar es el pan nuestro de cada día en estas calles parisienses. Entonces los niños secundan la coreografía, los mendigos refuerzan los tonos bajos, las mujeres se remangan las faldas y ayudan al barítono protagonista a llegar a la luna del do sostenido.

Y como en esos musicales, tras la conclusión, Basil y Casius siguieron caminando como si nada: el mundo giraba y ellos se dirigían hacia la boca tremenda e insaciable del destino.

-¿Queda mucho?

-Ya estamos -contestaron las manos de Casius que se apremiaban a sacar la llave del bolsillo -En breve conocerá a mi hermana.

-Pero qué es lo que tengo que hacer... Usted me ha traído hasta aquí, y no me ha puesto al corriente de nada.

Basil miró bien a Casius, le pareció que el usted era un apelativo sin sentido para dos personas que habían cantado juntas acerca de sus pesares. Por eso quiso derribar la barrera tonta de los formalismos, pero primero, por supuesto, pidió permiso:

- ¿Le puedo tutear? Porque creo yo que, tras haberle hecho los coros de su canción, la confianza la tengo ganada -y tras atender al silencio afirmativo de Casius reanudó su queja- ¿A ver? Esa hermana tuya...¿está loca o qué? Porque mira que mandarte a ti a buscarme, se te veía muy enterado de arte, todo un Tiziano reencarnado. Si es que tienes menos idea que un caracol manchado de pintura pasando por encima de un lienzo.

-Espera, ya abro. Entra, y silencio. ¿Oyes? Viene mi hermana.

Ambos levantaron la mirada, estaban al pie de las escaleras y empezó a oírse un ronroneo de falda apresurada.

Si el suelo de mármol de la casa hubiera estado vivo, se hubiera echado a reír a carcajadas por las cosquillas que le producía el vestido trotando sobre él.

Pero estaba muerto, nació muerto, y nadie rió cuando la estampa de Clotilde asomó en el rellano de la escalera.

9 comentarios:

Seleucus dijo...

Interesante.

Lynnsinhill dijo...

Pues gracias, Seleucus.

mireias32 dijo...

El texto me ha recordado a las húmedas calles de Londres. No me preguntes por qué pero así ha sido.
Un saludo y un link en mi blog:)

Persio dijo...

bien a veces estamos muertos en vida, soñanado con alguna callejuela que nos lleve destino al horizonte...
saludos!

An dijo...

caminas hacia el estrellato, lastima no poder ser yo un afortunado mecenas :) un saludo

jerjes dijo...

Cantan, bailan, se van de pilinguis...esto es un delirio! A ver que pasa ahora con la moza.

Lynnsinhill dijo...

Londres?? Bueno, no está mal. Gracias por el enlace.

"Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo bastante", como dijo Lewis Carrol a través de uno de sus personajes.

Gracias, AN, no sé hacia donde camino, pero al menos camino.

Si te quieres unir, Jerjes?

Duilio dijo...

Saludos. Por aquí vine a ponerme al día con los capítulos que me faltaba leer de tu relato. Poco a poco se va uno adhiriendo a la historia, por favor llega hasta el final a ver cómo termina todo.

Muy bueno los últimos párrafos sobre el piso y la risa...

Un abrazo.

Lynnsinhill dijo...

Ahí coincidimos, Duilio, creo que en el final tuve un buen golpe de suerte.

Estoy pensando el final, en realidad estoy esperando a que se me revele.