por Lynnsinhill

LA NIETA DEL SAMURAI


Mari y Egemen hubieran formado un híbrido religioso y racial muy valioso para los paisajes del fondo de los mitines políticos. (Ya saben, esos decorados de gente feliz que endulza las imágenes, con sus sonrisas y juventud, de los "promete la luna" )

Ella era japonesa, y él turco. Pero no se dedicaban a eso, nada de ponerse detrás de nadie, ellos iban siempre delante con su inglés recién aprendido y sus garbeos bajo el sol de Carolina del Sur.

Egemen esperaba a Mari. Recogía su mochila porque los machismos a veces tienen esa vena caballerosa, y el hombro del hombre enseguida cede, mientras ella podía hablar con las manos libres, desenvueltas y blancas, inmunes al sol que arremetía intentando sembrar algo de moreno en su piel, pero era lista como un samurai y sabía de sobra que la inteligencia nos ha dado los protectores solares.

Mari noqueaba al turco con sus ojos de tira, a veces, cuando reía, quedaban como ranuras con un destello de fondo, y Egemen estaba seguro de que su japonesita veía entonces el mundo en un cinemascope exagerado.

Pero el turco era más guapo y menos aborregado que el hombretón que imaginó Antonio Gala en su Pasión Turca. Era culto, moderno, alto, intenso, joven y desprovisto de los anclajes de los hijos y de un carné de ex legal marido de alguien.

Por eso, Mari lo miraba inquieta. Posaba sus ojos en él, y los dejaba ahí, en la tierra firme de sus pectorales, que bailaban triturando el aire en sus pulmones. Después se fijaba en el detalle de su mochila, y luego miraba a las demás estudiantes con el celo de la búsqueda de la ruin desbancadora.

Ellas cruzaban las zonas del campus sombreadas, con los ojos azules y enormes, algunas de las malditas Candy Candy de la tele de su infancia patrullaban la zona con las melenas rebosantes de rubio natural.

Pero ella no temía por las Candys, más bien por Egemen y el pavor de que acabara fijándose en otra mochila más exótica que la suya.

Entrada muy relacionada Mari y Egemen

17 comentarios:

Lynnsinhill dijo...

No estoy recomendando para nada que leáis La pasión turca.

hasta después

Denisa dijo...

¿No te gustó la pasión turca? pues yo lo encontré un magnífico catálogo de emociones, ¿cómo puede un hombre meterse así en el pellejo de una mujer?

Encantadora parejita, la verdad es que dan toda la impresión de ser reales.

Besos.

Suzanne dijo...

La pareja es encantadora, y entiendo el miedo de encontrar una mochila más aventurera y más nueva...

Un besote

Lynnsinhill dijo...

Existen Denisa, y si quieres verles la cara pincha en Mari y Egemen.

Hola, Su, eso existe en todas las parejas.

Saludos dos

Denisa dijo...

Ah ok! pues sí que parecen majos sí.

Enigma dijo...

Hola, te informamos que TU BLOG HA SIDO ACEPTADO en Blogueratura
Al actualizar, recuerda siempre introducir la url comenzando con http://
Cualquier problema con tu cuenta escribe a esta dirección.
No olvides poner un botón de blogueratura en tu blog para que tus lectores conozcan el proyecto.
Puedes también copiar la lista de los últimos actualizados dentro de tu blog.
Blogueratura cuenta con una sección llamada "el artículo quincenal" donde todos los miembros del proyecto pueden escribir, sólo manda a esta dirección un artículo –que no sea cuento ni poema- de no más de 2 cuartillas, junto con una imagen para ilustrarlo. Podrás participar las veces que quieras. Los textos se enlistan y se van publicando conforme van llegando.
También hay una sección que es el blog quincenal donde reseñas un blog que creas que es bueno. Esa reseña sí será revisada por los coordinadores del proyecto y será o no publicada de acuerdo a sus criterios.
Gracias por seguir publicando la palabra

Groucho dijo...

De lo que debería tener miedo Mari no es de lo que las otras llevan colgando a la espalda, sino delante.

Ya me entiende, ¿no? Las "esto", quiero decir, ya sabe, ejem, ¡no me haga decirlo!

Persio dijo...

que buen giro de letras, los pesos de aquellas mochilas no son lastres, solo cuotas del dia...
saludos, la pasion turca... hmmm.. esta bien...

El Buen Salvaje dijo...

No soporto La Pasión Turca así como tampoco El Amante ni pseudo-literatura parecida: el amante lesbiano, Las Edades de Lulú, y un largo etc...

Eso sí, a Lynn la leo con interés creciente.

hummmm, ¿"Blogueratura"? mola el término...

Saludos salvajes.

tootels dijo...

... y la presa a sabiendas de que será capturada dará siempre la mejor de las sonrisas antes de morir..
Vamos que si me persiguen diez japonesitas no lo dudo... y son tetas Groucho, te-tas (si no saca una canción Leonardo Dantés con todas sus acepciones...)
NUNCA MAIS

vaderetrocordero dijo...

En todas no pasa esto... De hecho a mi nunca me ha pasado y encontrar a quién no le pase me ha costado dios y ayuda

Lynnsinhill dijo...

Verdad?? Denisa, es que estaban muy enamorados.

Groucho, libérese!! Repita conmigo: o-m-b-l-i-g-o-s. Era eso, verdad?

Persio, yo no he leído la pasión, he visto la película solamente.

Ya veo por donde van tus gustos buen salvaje, cuando quieras hablamos de Luci.

Tootels, un niño perdido diciendo esas cosas??

Vaderetro, ??? No te he entendido, necesito un comentario al comentario.

Saludos a todos

jerjes dijo...

Seguramente se acabe fijando en alguna de esas mochilas...aunque solo sea para probar si pesa más o menos que la de la japo...

vaderetrocordero dijo...

Pues el miedo a buscar otras mochilas. ¿Miedo? Lo suyo es ir probando, la exclusividad es una mera forma de evitar los celos. Pero si tienes la gran suerte de no experimentarlos... Lo jodido es que el otro no piense lo mismo. Paradójicamente yo nunca he llevado otras mochilas (aunque lo defiendo ideológicamente) pero ellas que al principio defendían la fidelidad a ultranza luego no la aplicaron para sí. Manda huevos.

menta producciones dijo...

Paso a saludar, es agradable recorrer las habitaciones de esta casa con ventanales prolíficos... besos

Lynnsinhill dijo...

Probablemente, Jerjes, seguro que tu augurio se cumplió hace tiempo.

Vade, está bien eso de llevar mochilas ajenas.Yo cuando voy a escalar llevo siempre la cuerda que pesa menos que todo el material que lleva mi novio a la espalda.

Pues saludos también a ti, pasa cuando quieras, Menta.

An dijo...

No logro (a diferencia de Suzanne ) el miedo de la chica, si algo pasa y su relacción desaparece, otra relacción nacera, asi es la vida...por mi parte nunca nadie se preocupo de que me marchase con otra mochila...con mi careto no es de estrañar :P un abrazo