por Lynnsinhill

Hasta el final no sabrás quién eres


La masa entra, se acomoda en los butacones de rojo llamarada, y se reparte, con celo y celos, los lugares de mejor visibilidad, con mejor ángulo de interceptación del político.

Después empieza la música, ese "acribillamiento" de sones con forma de himno y los miembros del partido enfilan la alfombra roja del acto electoral.

Todos aplauden, desgañitando las palmas, y las voces tienen cien mil recovecos de admiración y entusiasmo, un orgullo infla sus pechos, con el sentimiento de que el camino que recorren es una gran avenida arbolada, próspera y lozana. Y todo lo demás, caminos horribles, enrevesados y estériles.

Yo tengo las manos ociosas, y las palmas remetidas en los bolsillos. Me siento como Winston Smith pertrechada de indiferencia, sin casar con el pensamiento del partido y con el temor de que me miren para hincar el dedo que identifica al elemento disgregador en mí.

La señora de mi derecha me mira y sus ojos entonan lo que rumia su mente:

-Una hereje, una subversiva- la mirada se le llena de espanto y empieza a respirar con dificultad.

Las luces se apagan y empiezan a emitir un vídeo donde el partido pone el énfasis ególatra en cada nimiedad desempeñada. Y yo veo cómo la sonrisa serena del que gobierna se mezcla con el pueblo, achucha sus manos, besuquea a niños y ancianas y luego corta la cinta inaugural de algún gran hito arquitectónico.

Se encienden las luces y todas las manos se desangran con unos aplausos que sonrojan mi pasividad.

Yo, más Winston Smith que nunca, miro a mi alrededor, me siento temeraria, dueña de una mente peligrosa, libre y con mil postores que no se acercan ni de lejos a su cifra de compra.

Los políticos siguen vendiendo la carne de sus hazañas. Al fin terminan, las palmas baten boquiabiertas, la señora de mi lado maldice mis falanges pues le parecen diez enemigas burlonas, mete el codo en la mullida panza de su marido, y me señala con afán de espía:

Enseguida noto que alguien me susurra desde abajo, una figura con los miembros apelmazados y arrugados para que no le vean, y que aprovecha que han vuelto a apagar las luces para decirme que huya.

Miro su figura, de repente cae la luz que se desprende de los focos del escenario, y yo observo su aspecto, el muñón de uno de sus dedos de la mano derecha (PERFECTAMENTE VISIBLE PORQUE ES UN SUEÑO) y me percato de que él es George Orwell y que yo soy Smith, Winston Smith.

19 comentarios:

Lynnsinhill dijo...

Bueno, actualización con los primeros minutos del viernes. Es hora de dormir, después del concurso me tendré que curar de mi adicción a internet. Hace meses que no me acuesto a las 23.00 horas... y me paso el día tecleando.

Me tengo que curar. Saludos, y muchas gracias a los visitantes, comentaristas y votantes.

Leicca dijo...

A mí me pasa igual.
A ver si nos curamos, sí.

Veo que ha cambiado un poco esto. :-D
Recupero tu lectura mañana sábado, hermosa. Acabo de volver de Santiago.

Un beso y click y tal.

Cronopio Urbano dijo...

Soy un paria, estos días estoy a mitad de camino entre ONO y Jazztel. Excelente el post, y ya descansarás (como yo en estos días).

pequeñoIbán! dijo...

George Orwell era un visionario... y de alguna manera tu también lo eres... porque no hay más visionario que él que contempla la esencia de un visionario... No sé si me explico.

Lynnsinhill dijo...

Sí, sí, yo ya llevo dos horas intentando apagar el ordenador e irme a leer un rato... pero no nay forma, Leicca.

Cambiando de compañía, cronopio? Espero que mutes a la mejor, en todos los sentidos posibles.

Pues más o menos, me quedo con lo de visionaria, pero no al estilo de Verne porque él directamente viajó al pasado para escribir sus libros después de haber vivido en el futuro.

Groucho dijo...

A mí lo que me gusta de los actos políticos es que dan canapiés.

El resto me sobra, incluido yo.

Critter Venudo dijo...

Wow vaya cambio de look!

Critter Venudo dijo...

Con más tiempo te leo y te comento algo.

Tyler Durden dijo...

Digo lo mismo que mi coleguilla
(de hecho ahora mismo estamos juntos..pero no arrejuntaos! jajaja) ;)

mireias32 dijo...

Pues como se avecina una campaña electoral te lo vas a pasar pipa, yo creo que tendré que acudir a unos cuantos....:(
Claro que hoy alguien me dijo..y por que no pruebas de ir con unas bolas chinas puestas?...los políticos serán igual de malos, pero....
Besos y demás
Lady Bourbon

Denisa dijo...

Si es que no sé como todavía hay gente que se toma tan en serio a los políticos, una buena renovación nos hacía falta.

Me parece muy bien tu decisión, cuando termine el concurso también me desengancho, podemos hacerlo, claro que sí, que no es sano.

Besos

Suzanne dijo...

Pero es que los políticos sueñan?? puede ser que sueñen, pero no me quiero imaginar en que...

Un beso

elprinciperana dijo...

¿Y estamos en 1984 o en en 2007 en el congreso de los diputados?...
Buen cambio de look, me gusta.

Ara dijo...

Muy bueno Lynn, en serio, muy bueno. Miraré mis palmas al despertar por si Morfeo me ensoñó con algún evento.
Besos

Lynnsinhill dijo...

Bueno, gente, me voy de compras con mi hermana que dice que necesita ropa, y a ver si me metéis caña porque creo que estoy bajo mínimos de inspiración.

Por la tarde regreso a la FICCIÓN del blog, porque es una ficción, una tremenda ficción.

An dijo...

Prometo leerte con clama, ahora solo tengo dolor de cabeza y un poco de trsiteza, saludos y bicos :)

jerjes dijo...

Sabes que no tenía ni idea de quien era el Winston este....me he tenido que ir al google a buscarlo...ahora ya sé que es de 1984...si es que soy un inculto Lynn...ay señor....aún así sigo aspirando a ocupar el sillón de la "R" mayúscula en la Real Academia...jejejeje


Besos de sábado! (imagino que estarás escalando, con este solazo!)

mireias32 dijo...

Saludos y besos de fin de semana
Lady Bourbon

Lynnsinhill dijo...

Bueno, pues que quiero el idulto, ay... si es que mis ojos están como los de esos seres que dibuja Jerjes, que gracias a Dios tiene el Google para cubrir lagunas,n0??, en fin, me retiro a cenar, a hacer un par de llamadas, a cambiarme los ojos por unos "deslentillados" y a leer.