por Lynnsinhill

EL DISFRAZ DE LA DERECHA Y DE LA IZQUIERDA


El salón se va llenando: una persona, dos personas, tres personas, hasta llegar a ser una multitud de palabras ininteligibles, incontenibles e irrefrenables, como bebés que recuperan el habla tras la amnesia del nacimiento (porque todos ellos dominan un lenguaje, podría ser el chino, el inglés o el flamenco, pero al llegar aquí, al aterrizar en su nueva vida, se han congestionado todas las palabras en el cerebro, su lengua se ha resfriado, su verborrea se condensa en su mente hasta convertirse en una masa imposible de parir con palabras y ya no pueden comunicarse, es un bla, bla, bla, sin forma, pero con contenido)


El salón se ha llenado. Hay dos grupos, el de la derecha y el de la izquierda (siempre hay un grupo a la derecha, y otro a la izquierda, algunos hablan de un tercer grupo, que se ubicaría en el centro, pero ése no existe, es una leyenda, un disfraz en el que una vez se cuelan unos (los de la izquierda) u otros (los de la derecha) según convenga o encuentren más o menos a mano el trajecito.

Pues ahí están los dos grupos, mirándose como dos fieras a punto de enfrentarse en el ruedo letal. Se escudriñan los defectos, los puntos donde la flaqueza asoma, intrigándose con las palabras que se lanzan para sopesar al adversario...

Luego, todo empieza. El salón oscila, tiembla, fluctúa como un tubo de luz. ¿Y luego qué será?

-Pues luego -responde una especie de narrador acomodado con palomitas-, luego, comienza el circo de la política.

9 comentarios:

Friki at work dijo...

¿Que puedo decir? Pues que tienes toda la razón. Si es que la política parece sólo una piedra en el zapato, pero en realidad es mucho más importante. Tanto como un juego de niños.
En definitiva, la política es PLAYMOBIL.

Lynnsinhill dijo...

Playmobil o lego, cualquiera de los dos.

Ara dijo...

Sería interesante que existiera el centro, sólo para que derecha e izquierda se unieran con un objetivo común. Si el fin último fuera mejorar este mundo, bastaría con dar un paso al frente olvidando de que lado de la sala procedemos. Tal vez acabaríamos con la política, entendida como la actual, pero nos levantaríamos sin la sensación de haber dado un voto que se deforma cual plastilina.

Lynnsinhill dijo...

Maybe, maybe, ya veremos, Ara.

Persio dijo...

estoy agotado de tanta derecha e izquierda, ojala el ser humano hubiera nacido sin barzos...
saludos!
ojala algun dia se caigan todas las marionetas de este mundo...

Lynnsinhill dijo...

Yo, a veces, pienso en qué pasaría si desapareciera alguno de las cosas que me disgustan, ¿En qué mejoraría el mundo? ¿Valdría la pena el cambio?
No sé, suprimo algo e imagino que consecuencias maravillosas derivarían de ello, por ejemplo: desaparece la cháchara idiota de los políticos, ¿Qué cambios van detrás?

Groucho dijo...

Sí, señorita Lynn, la política es un circo, pero ya podrían cambiar sus números, porque no salen más que payasos...

Con lo que molaría ver a un equilibrista o un malabarista en Economía, a un domador o un forzudo en Interior, o a un mago en Obras Públicas...

PETIT COCHON dijo...

la politica, desgraciadamente para nosotros (a es a quien nos afecta) se ha vuelto más falsa que nunca. y aburrida, cale decir (por eso la gente deja de interesarle).

Lynnsinhill dijo...

Vaya, vaya, hay más consenso que en la constitución...

A ver si meten, señor Groucho, malabaristas en ese circo de la política, ya estoy harta de que sólo salgan payasos.