por Lynnsinhill

AVIDEZ




Ah, bueno...Sí, éso de las envidias o como dijo aquel inútil que pretendió contratarme, eso es avidez, es decir, la avidez es la envidia sana que siente tu vecino al verte lanzado a velocidades vertiginosas por tu cochazo. Eso, sí, envidia sana.
Esa sería la nueva acepción de la palabra, se puede aceptar o protestar y decir :
Es más bien el deseo que sientes por comprarte un diccionario para saber de una puñetera vez qué significa avidez. Así dejarás de sentirte en la cuerda floja de tu ignorancia verbal mientras me lo explicas apuntándome tus sabidurías en la servilleta de un bar.

Le recuerdo, sí, apuntando con avidez sus explicaciones sintiendo avidez por la cerveza que tomaba el vecino, y avidez por dárselas de enterado ante un trío de desempleados.

Nada más salir de la taberna (para que me entienda Alatriste y para recuperar el castellano) se lo tuve que soltar antes de emprender la caminata, la peregrinación hasta la experiencia que él pretendía que iniciasemos aquella misma mañana, puesto que no tenía sentido su discurso ávido por captarnos y engañarnos y yo estaba ávida por largarme. De modo que:


-Lo siento Don Avido, creo que este trabajo no es para mí. No deseo hacerle perder el tiempo, el valioso tiempo de un tocapuertas empresariales, aquí me apeo.

-Ah!! -suelta el avidoso- pero si no lo sabes aún, tal vez te guste el trabajo. Ven con nosotros, no puedes estar segura.


Pero su avidez por contratarme no pudo conmigo, y me quedé ahí atada y satisfecha con la nueva acepción de avidez paseándose por mis recuerdos y deseosa de verterla en el parráfo 3 de mi diccionario.
Avidez: Envidia sana.

2 comentarios:

Bercimuelles dijo...

Envidia y sana son dos conceptos que nunca he conseguido ajustar. Siempre por separado Juntos no me convencen. Eso sí, largando sobre el tema a los pies de una barra de bar he pasado muy buenos ratos. No solo de jurgol o mujeres se alimentan las conversaciones de antro.

Lynnsinhill dijo...

Gracias por tu comentario, agradezco que lo sueltes, sea lo que sea, no habrá envidias entre nosotros, será tu aspecto (en tu blog, creo) que me produce serenidad en el alma.

Bye