por Lynnsinhill

1984


Cuando Winston Smith trabajaba de funcionario, aterrado por el Gran Hermano, en el Ministerio de Propaganda del Gobierno, conoció a una chica que le gustaba: apetitosa, atrevida, joven e inaccesible para su jeta de hombre inseguro.

Era tan consciente de sus desventajas físicas que interpretó mal el interés que empezó a despertar en ella. Pensó que era una espía, una doble agente camuflada en los estratos laborales que vislumbraba en él a un libre pensador, un practicante de la pluma y un lector de libros prohibidos que de vez en cuando se retiraba del ángulo de interceptación de la telepantalla de su habitación (cosa que frecuentemente hacía, sólo así se mantenía vivo: pensando)

De modo que cuando el escueto vestido de ella se le arrimó, cuando su escote atesorando artefactos de la sexualidad quedó tan evidente ante él, se quedó lívido, aterrado, como si un fantasma o un cadáver con las cuencas de los ojos agusanadas hubiera intentado aparearse con él.

Se retiró, vaciló, dos o tres pasos hacia atrás, con los miembros temblorosos y su virilidad en entredicho, malgastando energía intentando aparentar frialdad cuando ella desplegaba el menú de sus encantos ante él.

-Oh, -insinuó ella con un mar de sensualidad brotando de sus labios- Podemos quedar en una cabaña retirada, está en un bosque, oculto por millones de árboles ajenos a los planes urbanísticos del alcalde del pueblo. Desde allí, el gran Hermano no ve, no siente, no intercepta el calor... Seremos una hoguera invisible para el mundo.

-No sé -dijo el tonto de Winston que no creía que la vida, de repente, se mostrara tan benévola y dulce con él.

Ella venció sus temores mostrándose entera y dejando que el vestido le rodara acariciando el dedo gordo de su pie izquierdo. Después Winston disfrutó de la vida, pero, eso sí, lloró de impotencia cuando el Gran Hermano hincó su mirada totalitaria en él.

6 comentarios:

Groucho dijo...

¡Oiga, ese Big Brother lo que es es un voyeur como la copa de un pino! Probe hombre, no me extraña que tuviera reparos en consumar la relación. Yo he llegado a tenerlos con alguna de mis conquistas a pesar de que no miraba nadie...

Lynnsinhill dijo...

Pues sí, seguro que sí, el caso es que leí ese libro hace tiempo y quería coger al personaje, la idea del texto, y escribir algo con ellos. Me he divertido tomando prestado de Orwell el personaje de Winston, que se hace querer.


Saludos

Emma Goldstein dijo...

Y después de esta entrada aún me preguntas quien es Emma Goldstein?

Respuesta: La versión femenina de Emmanuel Goldstein :)

Lynnsinhill dijo...

Vale, prometo aprender bien lo que me has enseñado,Enma.


Bye

Emma Goldstein dijo...

tu te has leido el libro no?

Lynnsinhill dijo...

Hace unos cuantos años de aquello, aunque lo quiero releer. Y sí, recuerdo al creador del partido, y enemigo del GH, pero hace 8 años de aquello, me parece que recuerdo demasiado, por eso te dije que me sonaba. Lo dicho, tengo que releerlo, espero que Orwell disculpe mi memoria, y tú mi respuesta ilógica.