por Lynnsinhill

VERANO AZUL EN MADRID


Cuando trabajaba en la Agencia Efe, en esa redacción enorme, cuadrada, que giraba alrededor de un mundo noticioso, mi jefe en la sección de Justicia e Interior a modo de despedida, me envió al mes siguiente, a mi casa alicantina, la novela "Noticia bomba", de Evelyn Waugh. Me lo envolvió con una tarjeta cuajada de saludos, las mejores intenciones y conminándome a que lo leyera puesto que, según decía, tras su lectura ya sabría todo lo que tenía que conocer acerca del periodismo. En ello estoy. Leo, releo y me encandila la misión del periodista. Ese bichejo que se adentra en las trincheras de lo absurdo: los sucesos, los políticos con sus bla, bla, bla infatigables, los sucesos y las guerras en micropaíses o en macrocivilizaciones.

Pero además, resulta que:

Os echo de menos amigos masterizados del máster de EFE, que durante un año confluimos en Madrid para encontrarnos, conocernos y avistar nuestras maravillosas caras pobladas de sueños. A las colombianas, a la mexicana, a la que anda tras las trincheras de Israel contratada por el enchufe que siempre proporciona un familiar bien apoltronado en las altas esferas, a la barcelonesa que ahora anda arrimada a un madrileño paseando por pleno Sol, a las brasileñas, a los madrileños con laísmo o sin él...

Sin duda, nos echamos de menos casi tanto como los amigos de chancla y bañador de verano azul.

EL VIAJERO DEL TIEMPO


No hay todavía Morloks, ni el Támesis discurre limpio bajo un techo azul y arrimándose a una salvaje vegetación... Todo sigue igual, y la máquina del tiempo sigue sin inventar, oxidándose en la mente de algún genio, mientras que H.G.WELLS ha dejado de existir mucho antes de que Orson Wells radiara su éxito "la Guerra de los Mundos"... amedrentando, atemorizando, y clavando el terror en los ojos de los terráqueos.

No hay nada, todo sigue igual, la contaminación sigue elevándose, rudas y nutridas nubes, hiperalimentadas, vitaminadas con la peste del coche, la fábrica, la industria humana que teje y teje...

Si tuvieras que reconstruir la humanidad (no hay libros, no hay cultura, no hay apenas palabras, ni Dosstoievski, ni Crimen y Castigo, ni Victor Hugo, ni Kant, ni los hermanos Marx...) ¿Qué tres libros te llevarías? ¿Cuáles rescatarías del genocidio final? ¿Cuáles serían vitales para reconstruirnos?

DES-MOTIVADA



Ayer pasé la tarde con Balzac, compartiendo los dos este indecoroso calor que se cuela por la dignidad del ser humano (siempre se acaba arremangada,descamisada, aletargada y angustiada porque el calor...)


Y a quien quiera saber más sobre Balzac, le puedo ofrecer además de una foto mía acompañada del busto del autor en el cementerio de Pere Lachaise con melena(el genial autor) al estilo más dejado del príncipe valiente, enrejado en esa oxidada valla que le circunda a él dentro, pues además, después de esta cansada gramática de vueltas y más vueltas. Descanso para el lector.
Pues...además!, le puedo ofrecer una bibliografía de libros suyos leídos por mí.
-Eugene Grandet
-Papa Goriot
-El primo Pons

Y otro todavía por llegar a mi mesita de noche de lecturas, pero que ya aguarda en la atestada estantería de libros que se granjeraron mi devoción literaria: Las Iluisones perdidas, volumen de palabras vírgenes que todavía no han sido recorridas por unos ojos, en breve me amoldaré a las curvas mortales de sus AS, recorreré el bosque virgen de sus frases, mis ojos babean de emoción y mis manos tan sólo desean tocarlo, acariciarlo... desde el mullido rincón de mi habitación.

EINSTEIN PENSÓ QUE EL PROCESO DE KAFKA ERA DEMASIADO COMPLEJO PARA ÉL




Este supercalifragilíticoespialidoso título de mi entrada quiere decir mucho, es profundo, encierra el genio de la humildad. Y así le contestó el famoso canoso a Thomas Mann quien le había recomendado esta lectura para entretenerse durante la velada.

¿Y si todo el mundo fuera tan sencillo y modesto como ALBERT? Si todos dejásemos de pasear nuestra orgullosa pedantería. Creo que estas palabras son ininteligibles, casi tanto como lo era El proceso para Einstein que vivía en la dimensión de los mundos relativos, cuyo verbo era la tabla de multiplicar y para quien las palabras sólo servían para sostener un mundo Kafkiano.

Pues eso, ya lo dijo Einstein. Todo es relativo, incluso la inteligencia. De modo que...el inteligente puede ser tonto en términos relativos, y el tonto puede ser relativamente un genio.

MILLER HIZO DE CHICO PARA TODO EN PARÍS


Esto lleva algún tiempo parado, algo trasnochado, petrificadillo, medio desfasado, con síntomas de monumento (parado e inerte y pillado en la misma postura de simpre: mayo y el carné de conducir). Ni él ni yo, a pesar del carné, nos movemos. Ahora estudio francés porque anhelo ser un Henry Miller y leer a Zola en su idioma y porque quiero decorar mi currículum. ¡Necesito un trabajo! No ando con remilgos, sólo justicia hacia el licenciado masterizado y anglosajonizado.

Internet es un mundo de demandantes de empleo y empleadores que se dicen que no sin siquiera mirarse a los ojillos. Números, números, todos somos números y yo quiero que mi cuenta también los tenga, gordos y contantes y sonantes números...

¿Cuándo terminará esta traviata, este concierto, este Festival de Benicássim de demandantes y oferentes? Los libros, los autores, tienen todas las respuestas.