por Lynnsinhill

¿QUIÉN ES EL GRAN HERMANO?


Si Winston Smith y todos sus contemporáneos hubieran tenido prensa, seguramente se habrían ahorrado un estado totalitario que se empeñaba en demostrarles día tras día y tras una increíble manipulación de la historia que cualquier tiempo pasado fue peor. Así mentira tras mentira, la verdad era sustituida por una suerte de engendro subnormalizador que aislaba a cada individuo en la ignorancia de la libertad. Ya sabía George Orwel entonces, que la verdad es una forma de libertad dejándola caer con tintes de dogma en su novela 1984. Con esto el mundo se sumía en una especie de ignorancia de sí mismo, incapaz de entenderse y liberarse del yugo de la mentira. De este modo qué eran los seres humanos, pues eran de todo menos eso: eran soldados al servicio de la causa de la mentira.

PENSAMIENTO ESPAÑOL EXPRESADO EN OTRO IDIOMA

One time Thomas Wolfe said that “you can’t go home again”, and then what am I going to do in a few weeks? I am going to come back home, however everything is different, I know. Last February, my sister got married and now my home is almost alone, without children’s voices. We have grown. Life pass quickly, like a dream, and sometimes you feel the Darwin’s sentence surrounding your life: Yes, adaptation. Your world changes, and you have to adapt to this new world, if you want to survive. Furthermore, when I come back home, I will have another change approaching: my brother’s wedding. This is like a virus, a chained reaction that you are still observing with your child’s eyes. What can you do? Just keep growing.

My sister’s weeding was sad for me because it is your life telling you that your home will never be the same. The day before the “great day” was the last night that all my family was together sleeping under the same ceiling. Therefore, something that was ordinary and common some years ago, now it was almost extincted. When I was in the church my mind was in a transcendental thought: I knew that my sister will be in a few years a secondary character in my life like an old friend: she will have another family, another home. That is, another life.

On the other hand, I am growing too. I am not the same girl than some years ago. This life is expecting me like a tremendous party when you want to dance with everybody. In other words, you are looking for the life. And perhaps, this changing world just tries to adapt you. The changes are necessary; you can’t spend all your life doing the same thing. It will be boring, a crazy routine endless.

In conclusion, maybe Thomas Wolfe is right when he asserts that “you can’ t go home again”. I feel each word like a terrible reality. But, maybe we can affirm that “ you can’t go home again” because you are another, you are changing all the time. You are a child and suddenly, you are a man or a woman that try to live his or her own life. But, you always will have a Home, which will be like you: always different.

EL IMPERIO GOLFISTA

Busot, Santa Pola, Finestrat, Sella, Javea, Orihuela, San Juan , Monforte del Cid, San Vicent del Raspeig...¿Qué tienen en común estas poblaciones? ¿Que pertenecen a Alicante?, No, la respuesta es que todas tienen campo de golf.

El campo de golf vive su imperio, y extiende sus dominios por los más secos parajes de la estepa. Porque no importa que no haya agua, que se contradiga a esa ley evidente de la naturaleza que reza así: “cada geografía tiene su clima, y por tanto una flora y una fauna característica”.

Y entonces alguien puede construir trece campos de golf en Alicante, proyectar otros tantos y plantarnos un paisaje nórdico en pleno desierto de Almería si una panda de guiris se frotara las manos ante la perspectiva de vivir ahí.

Así surgen los campos temáticos de la especulación, los hoyos inoportunos bajo los que se excusa un negocio inmobiliario, y se aniquila una tradición de bosque mediterráneo por simple deslumbramiento ante el oro turístico.

De repente surge el injerto, las demandas hídricas se ven desbordadas porque no siempre es cierta la socorrida frasecilla de que los campos de golf consumen aguas depuradas. Muchas veces la alta salinidad de las aguas residuales no es apta para el riego del “green”, lo que obliga a mezclarlas con aguas subterráneas en proporciones a veces del 50%.

¿Cómo entonces explicarles a los niños que cada zona tiene su clima?, ¿Cómo hablarles del clima mediterráneo, del Atlántico, del...? ¿Cómo decirles que el pino es característico de aquí, que el roble es de allá? Podríamos omitir entonces esta clase o resumirles la explicación diciéndoles que sólo existe un clima: el del hombre y que es él que dispone la flora y la fauna de las geografías en las que él se desenvuelve devorador.

Así, un zorro es desterrado, repudiado de las latitudes que le son propias y huye atemorizado ante esos 2.600 nichos de humanidad que se declara sectaria del golf, aunque en realidad no juegan, ni siquiera sabe quién ganó la Ryder Cup del año pasado, pero ellos nos venden su estilo de vida altanero, sus proporciones de Duques sin tierra, sus verdes prados hoyados y su indumentaria de estirados.

Jugar al golf, podemos ser generosos y afirmarlo, no está mal siempre que se trate de crear campos de golf de forma respetuosa y moderada. Pero lo que vemos ahora es autismo, villanía constructora, sabotaje del medio, e ignorancia estratosférica.

Alguien debería explicarme todo esto, debería venir aquí y sentarse a mi vera con un cúmulo de poderosas razones que me hagan comprensible esta ultraje a la naturaleza. Ella está ofendida lo sé, ofendida y humillada ante esa desbandada de locos que babean por campos de golf trillados de viviendas unifamiliares.

Los tomillos, los pinos y los romeros viven una marginación. Todos prefieren el verde césped, aunque saben que es extranjero, insaciable y siempre exigente de agua.

Antes, para explicar el enorme despoblamiento forestal de la geografía española, se solía acudir al ejemplo del mono o de la ardilla que podía recorrerla de cabo a rabo sin soltarse de las ramas, ahora podríamos hacer una adaptación atendiendo a los tiempos que corren y afirmar que alguien podría recorrerse toda la provincia de Alicante sin dejar de jugar al golf.

NAVIDAD INDIGESTA



Me duele el estómago, renquea mi anatomía por la Navidad, dije adiós a los míos que ya andan sobrevolando los mares listos ya para pulular por otro continente.
Yo, por mi parte, aquí, en casa.
Mañaña iré a escalar, acudiré al parque de atracciones vertical y respiraré los aires todavía no viciados por la construcción.
Después, después y ante todo, olvidar que la nevera existe.